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Fatiga digital: definición y soluciones

Escrito por Lukas Joseph | 01-ene-1970 0:00:00

La integración de las herramientas digitales en las empresas es un gran paso hacia el desarrollo de competencias y la satisfacción del cliente. Sin embargo, sus colaboradores deben en general adaptarse a nuevos programas informáticos y esto conlleva una carga informacional y cognitiva creciente. De hecho, si pasa mucho tiempo frente a la pantalla, esto puede afectar a su energía y generar un trastorno: la fatiga digital. Lemon Learning propone aquí soluciones para hacer frente a este fenómeno común en la era digital.

¿Qué es la fatiga digital?

La fatiga digital es un verdadero flagelo moderno: este agotamiento, a la vez mental y físico, es provocado por una exposición excesiva a las pantallas y a las tecnologías digitales (ordenador, smartphone, redes sociales, etc.). Ya sea en el ámbito profesional o personal, el uso intensivo de las herramientas digitales acaba por pesar sobre el organismo. Pero ¿cómo saber si la padece?

Este trastorno se manifiesta a través de varios síntomas, la mayoría de las veces combinados:

  • Fatiga ocular y ojos irritados.
  • Trastornos del sueño, debidos en particular a la luz azul de las pantallas.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Deficiencia visual, con visión borrosa.
  • Estrés y ansiedad, amplificados por la hiperconexión.
  • Bajada de motivación y sensación de hastío.
  • Dificultades de concentración, de reflexión y de memorización.
  • Fatiga cognitiva, vinculada a una solicitación excesiva del cerebro.

Cuando el cerebro está permanentemente desbordado por un flujo incesante de información, le cuesta recuperarse, generando un verdadero estado de agotamiento. Esta sobrecarga mental puede verse agravada por otras formas de estrés, como la fatiga del cambio, que surge cuando debe adaptarse constantemente a nuevos métodos, herramientas o entornos. Para preservar su bienestar, identifique estas señales de alerta y adopte estrategias adecuadas para limitar su impacto.

Las principales causas de la fatiga digital

La fatiga digital no surge de la nada. Es el resultado de una acumulación de malos hábitos y de una sobreexposición a las pantallas. Trabajo sin parar frente al ordenador, notificaciones incesantes, desplazamiento infinito por las redes sociales... Todo esto pesa sobre el cuerpo y la mente. Comprender mejor estas causas es ya dar un primer paso hacia la prevención.

La hiperconectividad: cuando estar en línea se convierte en un hábito

Tener internet al alcance de la mano, ya sea en el trabajo o en casa, empuja a permanecer constantemente conectado. Entre los correos electrónicos, las redes sociales y el miedo a perderse una información importante, resulta difícil desconectar. El resultado: su cerebro está al límite, aumentando el riesgo de fatiga digital.

La sobrecarga informacional, un flujo incesante de datos

Las nuevas tecnologías nos ofrecen un acceso ilimitado a la información, pero ¿a qué precio? Artículos, vídeos, publicidad, notificaciones... Sin pretenderlo siquiera, está bombardeado de contenidos de manera permanente, especialmente en las redes sociales. El exceso de información mata la información y cansa su mente, que tiene dificultades para procesarlo todo.

Un contenido a veces generador de ansiedad y agotador

Cuando navega por internet, no siempre controla lo que ve. Noticias falsas, actualidad estresante, violencia verbal en las redes... Ciertos contenidos pueden generar estrés, ansiedad e incluso una sensación de malestar. A la larga, esta exposición afecta a su bienestar y acentúa la fatiga digital.

Las cifras en torno a la fatiga digital

Se ha demostrado que cada día el tiempo pasado frente a las pantallas asciende a 4 h 57. Esta cifra prueba que la mayoría de los franceses está hiperconectada y este consumo excesivo provoca este flagelo. Varios estudios recientes muestran el impacto negativo de la fatiga digital en las empresas, especialmente en la era de la transformación digital.

  • Según una encuesta realizada en 2022 por PFL, el 63 % de los empleados en teletrabajo sufren este problema y aproximadamente el 55 % tiene la sensación de estar desbordados por la cantidad de comunicación digital.
  • Del mismo modo, un informe de CybSafe muestra que el 54 % de los empleados de oficina no tiene en cuenta las alertas de ciberseguridad debido a una sobrecarga de información. Según el 47 % de los trabajadores, esta sobrecarga afecta a su capacidad para detectar amenazas, como los correos electrónicos sospechosos.
  • La encuesta de Deloitte «Connectivity and Mobile Trends 2023» revela que el 38 % de los participantes no consigue reducir su tiempo de pantalla. Este dato es más pronunciado en las personas de entre 18 y 40 años (53 %) en comparación con las generaciones de mayor edad (29 %).
  • Según LinkedIn, la empresa media utiliza hoy en día 112 aplicaciones SaaS independientes, lo que supone un aumento del 40 % respecto a 2020. Este rápido crecimiento ha contribuido a la fatiga hacia el SaaS, lo que dificulta que los empleados gestionen eficazmente múltiples herramientas.

¿Qué soluciones existen para combatir la fatiga digital?

Buenas noticias: puedes limitar este agotamiento digital adoptando algunos hábitos sencillos, tanto en el trabajo como en la vida cotidiana. Reducir la exposición a las pantallas, hacer pausas, replantearse el uso de la tecnología... Todas estas son soluciones para proteger tus ojos y tu cerebro.

Haz pausas a lo largo del día

Ya sea en casa o en el trabajo, tómate descansos regulares para limitar la exposición a las pantallas. No debes pasar largas horas delante de la pantalla. Aparta la vista de la pantalla cada 15 minutos y mira a lo lejos durante unos segundos. Según tu horario de trabajo, puedes aprovechar un momento para practicar yoga ocular o hacer ejercicio. Si tu trabajo requiere el uso de una tableta o un ordenador durante toda la jornada, intenta no tocar la pantalla durante la pausa del almuerzo ni por la noche antes de acostarte.

Mejora la experiencia del colaborador

Algunas circunstancias exponen más a los empleados al riesgo de fatiga digital. Es el caso especialmente durante la incorporación al puesto o la implantación de nuevas herramientas digitales. En estas fases críticas, el trabajador debe asimilar mucha información sobre la organización y familiarizarse con los nuevos métodos de trabajo. Esta carga cognitiva puede llegar a ser elevada, especialmente en el contexto del teletrabajo.

Para lograr una integración exitosa de los empleados, las empresas deben apostar por un recorrido de 'digital learning' preciso: módulos de e-learning adaptados al ritmo de cada colaborador, materiales de formación específicos, etc. Al facilitar la adopción de las soluciones digitales, las empresas contribuyen a la prevención de la fatiga digital.

Analiza tu consumo de pantalla

Debes prestar atención al tiempo que pasas delante de la pantalla e interesarte por tu uso de las herramientas digitales. Conviene plantearse varias preguntas:

  • En un día, ¿cuánto tiempo pasas delante de la pantalla?
  • ¿Usas gafas para corregir posibles problemas de visión?
  • ¿Puedes pasar varias horas alejado de las pantallas?

Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a saber si sufres fatiga digital o adicción a las pantallas. En caso de adicción, debes consultar a un médico de cabecera o a un especialista en adicciones para comenzar un proceso de recuperación de la ciberdependencia.