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El modelo Kirkpatrick y su importancia en la formación

Escrito por Lukas Joseph | 01-ene-1970 0:00:00

Para juzgar los frutos de una formación profesional, es necesario evaluarla. Existen para ello diversos métodos o técnicas utilizados para la evaluación de las formaciones. Uno de los más populares es el modelo Kirkpatrick. Con Lemon Learning, analizamos en detalle esta técnica de evaluación y su importancia.

Exploración del modelo de Kirkpatrick

El modelo de Kirkpatrick es un método de evaluación de formación inventado y presentado en 1959 por Donald Kirkpatrick, un antiguo profesor emérito de la Universidad de Wisconsin. Desde su aparición, este modelo ha evolucionado mucho gracias a las modificaciones aportadas por su creador y sus allegados. El método Kirkpatrick tal y como lo conocemos hoy en día es la última versión del método que fue publicada en 2016.

Visión general del modelo

Este modelo se basa en una jerarquía de conceptos que permite dar cuenta de los efectos de un aprendizaje sobre los participantes y sobre la empresa que los emplea. Es muy sencillo de entender y utilizar en situaciones reales.

Los niveles de evaluación del modelo de Kirkpatrick

Donald Kirkpatrick destacó cuatro niveles principales en lo que respecta a la evaluación de una formación según su modelo.

Nivel 1: La reacción

La etapa de la reacción consiste en medir o estudiar las impresiones de los participantes tras la formación. Para hacerlo, los actores se sirven en general de un cuestionario de satisfacción. Los resultados de esta encuesta permitirán a los formadores comprender la pertinencia de su enseñanza y mejorar la formación en la medida de lo posible.

Nivel 2: El aprendizaje

El segundo nivel de evaluación de la formación mide el nivel de competencias y las actitudes conductuales adquiridas durante el aprendizaje. En este contexto, los formadores evalúan directamente a los participantes mediante un examen o un pequeño cuestionario.

Nivel 3: El comportamiento

Las fases anteriores de la evaluación (reacción, aprendizaje) no permiten analizar la eficacia de la formación en una situación real de trabajo. Es este problema el que el tercer nivel de evaluación del modelo Kirkpatrick viene a resolver, gracias a una experimentación sobre el terreno. Se trata de una puesta en práctica real de las competencias adquiridas durante la formación.

Esta etapa del comportamiento puede llevar tiempo, ya que las situaciones en las que estos aprendizajes podrán ser utilizados pueden surgir meses o algunas semanas después de la formación. Si, por ejemplo, los participantes han sido formados para utilizar una máquina concreta en el marco de su trabajo, la puesta en situación puede realizarse rápidamente. Si, por el contrario, la formación versaba sobre la gestión de clientes complicados, el aprendiz solo tendrá que utilizar sus conocimientos cuando aparezca este tipo de consumidor.

Nivel 4: Los resultados

Los resultados de una formación se evalúan en función de sus objetivos iniciales. Los formadores deberán medir el impacto que la enseñanza impartida ha tenido sobre el funcionamiento de la empresa y su rendimiento.

Necesidad de la evaluación de las formaciones

Con la aplicación desde enero de 2017 de la ley del 5 de marzo de 2014 relativa a la formación profesional en Francia, los financiadores y los promotores de una formación deben evaluarla. Todas las estructuras que imparten formaciones y los formadores profesionales deben así certificar la eficacia o el alcance de sus enseñanzas mediante una evaluación.

La importancia de la evaluación de las formaciones

La evaluación de una formación consiste en medir su impacto sobre la persona formada y sobre su actividad profesional. Una vez identificados los puntos fuertes y puntos débiles de dicha formación, sirven de base a los formadores para mejorar su enseñanza.

Implicaciones de una formación no evaluada o ineficaz

La ausencia de una evaluación de formación impide saber si ha alcanzado concretamente sus objetivos. Una formación no evaluada correría el riesgo de no proporcionar los conocimientos y competencias buscados a las personas formadas y, por tanto, de ser ineficaz. Esto puede tener consecuencias negativas tanto para los participantes como para su empresa.

Las formaciones ineficaces pueden representar un importante desperdicio de recursos, de tiempo y de dinero. Las organizaciones o empresas que invierten en estas formaciones corren el riesgo de no alcanzar sus objetivos y de no obtener ningún retorno sobre la inversión.

Los aprendices, por su parte, corren el riesgo de desvincularse rápidamente si no perciben la eficacia de la formación. Esto puede además provocar una pérdida evidente de motivación entre su personal cuando deba aprender de nuevo o seguir otras formaciones que usted organice.

La relevancia del modelo de Kirkpatrick para las formaciones en TI

Dado que el ámbito de la informática está en constante evolución, debe utilizar el modelo Kirkpatrick para asegurarse de contar con una formación pertinente. Este modelo de evaluación se adapta fácilmente a todos los ámbitos de formación, como las TI (tecnologías de la información). Tanto si su formación se realiza en línea como de forma presencial, en un período largo o corto, el modelo Kirkpatrick resultará adecuado.

Para utilizar eficazmente el modelo de Kirkpatrick en las estrategias de formación, comience por definir claramente los objetivos que desea alcanzar a través de la enseñanza. El diseño de la formación debe basarse en los resultados esperados. A continuación, debe inspirarse en cada nivel de evaluación para plantear las preguntas adecuadas a los participantes y preparar las pruebas.

Utilice el modelo de Kirkpatrick para perfeccionar sus estrategias de formación

Para que las formaciones sean siempre útiles y pertinentes en su sector de actividad, debe llevar a cabo revisiones periódicas. Cada día aparecen nuevos métodos y nuevas herramientas que puede utilizar para hacer evolucionar su enseñanza. Puede, por ejemplo, utilizar nuevas tecnologías de formación como los aprendizajes asistidos por realidad virtual (VR) o incluso la inteligencia artificial (IA).

Asegúrese también de que los formadores estén actualizados en su ámbito. Deben mejorar continuamente sus competencias y sus conocimientos en la actividad que imparten.

Los límites del método Kirkpatrick

El modelo de evaluación de formaciones inspirado por Donald Kirkpatrick presenta algunas limitaciones. En primer lugar, este modelo no abarca todo el campo de la evaluación de una formación. Está únicamente centrado en la acción formativa y en las personas que participan en ella. El modelo de Donald Kirkpatrick debería tener en cuenta también el sistema de formación y el coste de la no formación.

Este modelo está además orientado principalmente hacia una evaluación posformación. No tiene en cuenta la fase previa ni la implementación propiamente dicha de la formación. Considere los preparativos o los inicios de una formación para limitar los errores de prescripción. Esto implica también verificar si todos los participantes cuentan con los requisitos previos para seguir la enseñanza y redirigirlos hacia formaciones más adecuadas.

Durante la formación, la evaluación debe estar presente para valorar la correcta progresión de los aprendices. Esto permite al formador adaptar su enseñanza al nivel de comprensión de los participantes para que la formación dé sus frutos. Apoyándose en el modelo de Kirkpatrick, logrará evaluar mejor su formación a través de diferentes indicadores.