Las formaciones profesionales permiten a los empleados actualizar sus competencias o adquirir otras nuevas para adaptarse a los cambios tecnológicos y a las transformaciones en la empresa. También tienen como objetivo motivarlos y crear un entorno de trabajo favorable al intercambio de ideas. Son una de las claves esenciales para mantenerse competitivo, impulsar la productividad y reforzar la imagen de la organización.
Para alcanzar estos objetivos, es posible elegir entre varios métodos de aprendizaje. Las formaciones a distancia y las presenciales han dado resultados significativos, pero ya no siempre responden a las crecientes expectativas de las empresas. Desde hace algunos años, es el aprendizaje mixto o blended learning el que está en auge. Lemon Learning le explica en qué consiste.
Denominado también aprendizaje híbrido, el blended learning es un enfoque pedagógico innovador que combina la formación presencial y la formación en línea. Esto no significa que la fórmula deba repartirse en un 50 % de clases presenciales y un 50 % de clases virtuales. El formador puede dar prioridad a las sesiones en línea y, una vez que los participantes dominan las nociones básicas, continuar con masterclases de corta duración en el aula. Todo depende del contenido del programa y de los objetivos previamente definidos con el empleador.
El blended learning es una solución idónea para los responsables de formación que necesitan abordar distintas problemáticas de forma simultánea. Por ejemplo, si se desea que los colaboradores aprendan a utilizar mejor sus aplicaciones y adquieran al mismo tiempo competencias de gestión, este enfoque resulta especialmente adecuado. El aprendizaje mixto existe desde hace más de veinte años, pero fue durante la crisis sanitaria de la Covid-19 cuando se popularizó de forma definitiva.
No existen reglas estrictas para aplicar el blended learning. Cada organismo de formación diseña un programa según su modo de funcionamiento y las necesidades de los participantes. En todo caso, el aprendizaje mixto o híbrido se articula en torno a dos pilares: las clases presenciales y las virtuales.
Para esta fase del aprendizaje mixto es necesario disponer de un espacio adecuado. Si la empresa cuenta con una sala con capacidad suficiente para todos los participantes, no hay ningún inconveniente. En caso contrario, puede alquilar una sala de reuniones externa o recurrir a las instalaciones del propio organismo de formación, que en la mayoría de los casos dispone de aulas equipadas con pizarras interactivas y tecnología actualizada para optimizar la eficacia del aprendizaje.
En el marco de la formación a distancia, el organismo contratado pone a disposición de los participantes una plataforma accesible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. En ella se difunden tutoriales en vídeo que desarrollan el contenido del programa. Suelen ser vídeos cortos, de entre 3 y 15 minutos, para facilitar la memorización. Como complemento, los formadores pueden utilizar herramientas de videoconferencia, almacenamiento en la nube u otras soluciones digitales de colaboración.
El modelo de rotación es uno de los formatos más extendidos: los participantes alternan entre sesiones en línea y presenciales, con posibilidad de interacción entre ellos y con el formador.
En el modelo flex, los contenidos se ofrecen principalmente en línea y el formador realiza un seguimiento individualizado de cada participante. El modelo a la carta otorga a los alumnos libertad para elegir qué módulos cursar de forma presencial y cuáles a distancia. Por último, los modelos virtual enriquecido e invertido son otras variantes del aprendizaje mixto que priorizan el trabajo autónomo previo a las sesiones grupales.
El aprendizaje mixto presenta ventajas tanto para el participante como para la empresa.
Desde el punto de vista del alumno, le permite avanzar a su propio ritmo según su capacidad de comprensión y asimilación. Puede revisar las secuencias de vídeo tantas veces como necesite y consultar sus dudas directamente con el formador. Además de un acompañamiento personalizado, tiene acceso a recursos pedagógicos de última generación y puede intercambiar experiencias con otros participantes. La flexibilidad horaria elimina restricciones de agenda y fomenta la autonomía.
Para las empresas, el blended learning reduce los gastos habituales de las formaciones tradicionales (desplazamientos, restauración, alquiler de aulas) y acorta los periodos de inactividad. Al alternar formación en línea y presencial, los empleados pueden formarse y trabajar en cualquier momento del año, incluso en épocas de mayor actividad. Además, facilita la adaptación de los equipos a las transformaciones tecnológicas de forma progresiva y sostenida.
Las modalidades de implementación del aprendizaje mixto varían de un organismo de formación a otro. Por lo general, la entidad elegida realiza una encuesta entre los futuros participantes para identificar sus necesidades y, a partir de ahí, diseñar un modelo de formación híbrida adaptado. Los objetivos fijados por el empleador sirven de guía en todo el proceso. Aplicaciones y plataformas LMS, el organismo define los recursos pedagógicos necesarios para llevar a cabo el programa.
Aunque el blended learning otorga una gran autonomía a los participantes, es fundamental realizar un seguimiento continuo de la evolución de cada alumno para ofrecer orientación y retroalimentación en tiempo real. De este modo se garantiza que ningún empleado quede desatendido a lo largo de la formación. Al finalizarla, los participantes pueden obtener una certificación oficial que acredite las competencias adquiridas.
No siempre resulta sencillo encontrar una entidad que acompañe a los alumnos con eficacia. En Lemon Learning ofrecemos soluciones para una transformación digital eficiente de su organización. Gracias a nuestra plataforma de adopción digital y al blended learning, ayudamos a dominar todos los programas informáticos de la empresa. Con nuestro acompañamiento, los empleados están mejor equipados para superar cualquier dificultad tecnológica, ganan autonomía y pueden concentrarse en las tareas que realmente requieren su experiencia.
El aprendizaje mixto, también llamado blended learning, es un enfoque pedagógico que combina sesiones de formación presenciales con actividades de aprendizaje en línea. La proporción entre ambas modalidades varía según los objetivos del programa y las necesidades de los participantes.
¿Cuáles son los principales formatos del blended learning?+Los formatos más habituales son el modelo de rotación (alternancia entre clases presenciales y en línea), el modelo flex (contenidos en línea con seguimiento personalizado del formador), el modelo a la carta y los modelos virtual enriquecido e invertido.
Lukas Joseph lidera la estrategia de inbound marketing y de adopción digital de Lemon Learning. Explora los usos concretos de las plataformas de adopción digital en las empresas y las tendencias emergentes del sector, combinando marketing de producto, crecimiento B2B y formación de los usuarios.