En la carrera hacia la transformación digital, las empresas buscan constantemente implementar los programas más adecuados a sus necesidades. Desde el rendimiento hasta la cultura empresarial, la adopción digital va mucho más allá de la simple cuestión de las herramientas. Lemon Learning le explica cómo abordar esta problemática para llevar a cabo con éxito su gestión del cambio.
La transformación digital ha dado lugar a una nueva cultura: la cultura digital, de la que depende intrínsecamente la adopción de los programas. Hoy en día, ya no se trata de cambiar una simple herramienta, sino de crear una cultura que integre plenamente lo digital. Al igual que cualquier cultura, la cultura digital es similar a un iceberg con dos caras (Edward T. Hall): una parte visible que constituye la cultura de superficie y una parte oculta que constituye la cultura profunda.
¿Cuál es la relación con la adopción digital? Los obstáculos (parte visible del iceberg) que encuentra frente a la adopción de los programas están vinculados a problemas más profundos (parte invisible del iceberg). Concretamente, si sus colaboradores no utilizan sus herramientas, es porque no perciben el valor añadido de estas. Para lograr el reto de la transformación digital, es esencial concienciar a los colaboradores sobre lo digital para que forme parte integrante de la cultura empresarial.
Si hay algo que recordar sobre la adopción digital, es que depende intrínsecamente de los colaboradores. Y con razón, muchos proyectos de transformación digital tienen dificultades para salir adelante debido a las barreras que se interponen en el camino de la gestión del cambio. Pero ¿cuáles son estas barreras?
El 38% de los directivos de empresas considera que sus colaboradores perciben el cambio como una amenaza.
Forbes Insight & PMI Survey
El primer obstáculo para la adopción digital es la percepción de sus usuarios. La percepción del cambio, del valor añadido de los programas informáticos o de su dificultad de uso son elementos que condicionan su adhesión. Además, ante la multiplicidad de herramientas, el nivel de conocimientos tecnológicos de sus usuarios y la formación en los programas también tienen un impacto fundamental en la adopción del software. Entonces, ¿cómo superar estos obstáculos?
El pilar de la adopción del software es el compromiso de los colaboradores. Para comprometerlos, hay que comprender primero sus necesidades (negocio, rendimiento, etc.) con el fin de responder a ellas con precisión. Una vez que haya identificado sus diferentes necesidades, podrá explicarles cómo sus herramientas pueden responder a ellas de manera concreta y acompañarlos de forma práctica y duradera en el cambio.
Desde las necesidades de los usuarios hasta el soporte, pasando por la formación, la adopción digital es un proceso que hay que acompañar en cada etapa. ¿La clave? La comunicación. Según el Project Management Institute, uno de cada tres proyectos fracasa debido a una comunicación ineficaz. Por tanto, hay que retener un punto fundamental: la comunicación es a la gestión del cambio lo que el compromiso es a la adopción digital, algo indispensable.
Para llevar a cabo el cambio de forma duradera, es fundamental acompañarlo a lo largo de todo el proyecto. Comunicar, en primer lugar, sobre las razones del cambio y su utilidad para los equipos, especialmente en sus problemáticas de negocio. Formar, a continuación, para ayudar a los colaboradores a apropiarse de las herramientas y a ser eficientes. Medir, por último, para adaptar la gestión del cambio a sus necesidades y expectativas. Pero, ¿cómo hacer todo esto sin añadir herramientas adicionales a los colaboradores?
¿Y si en lugar de cambiar de software, los formara desde los que ya tienen? Con la plataforma de adopción digital Lemon Learning, sus colaboradores se convierten en actores del cambio. Al integrarse directamente en sus herramientas, la solución acompaña a sus usuarios en tiempo real y les permite familiarizarse con sus programas rápidamente. ¿El principio? Disponer de la información correcta en el momento adecuado. Desde su primer uso, sus colaboradores aprenden haciendo gracias a módulos de formación breves (tres minutos como máximo) impartidos desde sus herramientas.
¿La gran ventaja? Con las funcionalidades de personalización y estadísticas, puede crear itinerarios a medida y adaptarlos según las necesidades de sus colaboradores. Al estar centrado en las necesidades de sus usuarios, Lemon Learning le permite consolidar el cambio de forma duradera y llevar a cabo una transformación digital sostenible.
La adopción digital no depende solo de las herramientas, sino sobre todo de los usuarios. Por otra parte, aunque son indispensables para trabajar, los programas están ante todo al servicio de las personas. Por tanto, es imprescindible repensar el uso de las herramientas según la experiencia de usuario para afrontar el reto de la transformación digital.
El sector de los servicios a domicilio presenta restricciones específicas que hacen que la transformación digital sea especialmente exigente. Los trabajadores trabajan en movilidad, disponen de tiempo limitado para formarse y presentan perfiles muy heterogéneos ante el ámbito digital. En este contexto, introducir un nuevo software de planificación o de seguimiento de intervenciones sin un acompañamiento estructurado genera rápidamente resistencias y soluciones alternativas.
Las dificultades más habituales observadas en este sector son las siguientes:
Cambiar de software no resuelve ninguna de estas dificultades estructurales. Es el acompañamiento al cambio, anclado en las realidades sobre el terreno de los equipos, lo que determina el éxito de una transformación digital duradera en los servicios a domicilio.
Lukas Joseph lidera la estrategia de inbound marketing y adopción digital de Lemon Learning. Explora los usos concretos de las plataformas de adopción digital en las empresas y las tendencias emergentes del sector, combinando marketing de producto, crecimiento B2B y formación de usuarios.