Formación presencial, formación a distancia, ¿y si la clave residiera simplemente en el equilibrio? Desde hace algunos años, un nuevo formato de aprendizaje se abre camino en el mundo empresarial: el blended learning. Lemon Learning te explica qué se esconde detrás de este término y cómo puede responder a las necesidades de tu empresa y de tus empleados.
¿Por qué no empezamos por las formas de aprendizaje que ya existen en el mundo laboral?
Si el formato de las modalidades de formación en la empresa ha sido durante mucho tiempo fijo, no deja de diversificarse con el tiempo. Entre las más conocidas, encontramos en primer lugar la formación presencial. Generalmente impartida de forma colectiva, representa el 19% de las modalidades de formación implantadas en las empresas (ISTF). En el extremo opuesto de este formato, la formación a distancia representa el 7% de las modalidades de formación implantadas en las empresas (ISTF). De los MOOCs al mobile learning, pasando por las clases virtuales, los vídeos o los módulos de e-learning, esta modalidad constituye la formación 2.0.
Además, desde hace algunos años, nuevos formatos de aprendizaje se abren camino en el mundo de la formación. Es el caso del fast-learning y del microlearning, formatos especialmente breves, que se caracterizan por módulos de formación de menos de 15 minutos y menos de 3 minutos respectivamente. ¿La ventaja? Estos formatos reducidos favorecen la retención de información al evitar la sobrecarga cognitiva de los alumnos. Pero eso no es todo.
El 49% de los alumnos considera que la gamificación ha mejorado de forma muy significativa la calidad de su formación (ASTD).
Paralelamente a estas modalidades de aprendizaje, nuevas tendencias afectan directamente a las formaciones, como la gamificación, que tiende a hacerlas más lúdicas para los alumnos. Serious games o itinerarios interactivos jalonados de recompensas (insignias, medallas, etc.): la dinámica de juego está cada vez más presente y tiene en cuenta la importancia del placer asociado al aprendizaje. Pero entonces, ¿qué relación tiene todo esto con el blended learning?
El blended learning es precisamente la combinación de todos estos dispositivos de formación. También conocido como "aprendizaje mixto" o "aprendizaje híbrido", el blended learning es un formato de aprendizaje que combina la formación presencial y la formación a distancia. ¿El objetivo? ¡Tomar lo mejor de ambos!
Ya no es necesario romperse la cabeza para elegir un dispositivo de formación fijo para todos los problemas de la empresa, que son diversos y variados y deben tratarse individualmente. ¿Desea formar a sus colaboradores en la gestión de equipos y la comunicación empresarial? Hágalo de forma presencial, no hay nada mejor para comprender los mecanismos inherentes a estos retos. ¿Desea formar a sus colaboradores en sus aplicaciones? Hágalo a distancia, aproveche los avances tecnológicos para guiarles paso a paso en el uso de las herramientas. Esta es la particularidad del blended learning: encontrar el equilibrio adecuado para responder a los retos de las empresas y de los colaboradores de manera eficiente.
El aprendizaje mixto representa el 74% de las modalidades de formación implementadas en 2019 (ISTF).
Si el blended learning es un activo considerable para las empresas, es ante todo por la flexibilidad que permite adquirir. Y con razón, al variar los dispositivos según los diferentes problemas, el blended learning permite mejorar la eficacia pedagógica de estos últimos. Las formaciones son más específicas, más adaptadas a las distintas necesidades y a los retos de la empresa y, por tanto, más eficaces. Pero hay algo más.
Ante los nuevos retos de la formación, como la digitalización o la personalización de los contenidos, el blended learning es indispensable. ¿La razón? Algunos retos, como la digitalización, la accesibilidad en tiempo real o la adopción digital, sencillamente no pueden abordarse de manera eficaz mediante una formación presencial. Del mismo modo, otros temas como el aprendizaje de las soft skills (liderazgo, empatía, creatividad, sentido colectivo), no pueden tratarse únicamente a través de una formación a distancia. De hecho, elegir un dispositivo de formación fijo equivale a aumentar los costes de formación, ya sea en términos de presupuesto, de competencias de los colaboradores o de rendimiento de la empresa. Al facilitar la flexibilidad, el blended learning resulta ser un excelente medio para reducir los costes de formación, ya que permite invertir en dispositivos adaptados y eficaces.
Responder a los retos de las empresas está bien, responder a los retos de las empresas y de los colaboradores está mejor. Porque recordemos que, el objetivo de la formación es... formar. El objetivo es hacer crecer las competencias de los colaboradores pero también paliar la obsolescencia de las competencias. Por tanto, es primordial comprometer a los colaboradores para obtener resultados. Para ello, las formaciones deben responder a sus necesidades y a sus expectativas.
El 1% de una jornada laboral. Es el tiempo que un colaborador puede dedicar a su desarrollo de competencias (Bersin by Deloitte).
Al igual que las empresas, los colaboradores también necesitan flexibilidad. En primer lugar, en materia de tiempo. Porque si mejorar las competencias es una cosa, encontrar el tiempo para hacerlo es otra. Otro punto sujeto a la flexibilidad: la autonomía. Según Econocom-IDC, el 82% de los usuarios desean ganar autonomía para resolver sus incidencias informáticas por sí mismos. Ante estas problemáticas, las herramientas tecnológicas como las plataformas de adopción digital, están especialmente adaptadas, en particular porque son accesibles en tiempo real.
Al adaptarse a cada problemática de forma individual, el blended learning responde a todos estos retos. Gracias a la formación presencial, responde a los retos más relacionados con las personas. Gracias a la formación a distancia, permite comprender mejor las nuevas tecnologías. Justo equilibrio entre los distintos dispositivos de formación, el blended learning favorece la autonomía de los colaboradores y les permite mejorar sus competencias a su propio ritmo y según sus necesidades.
¿Lo sabía? El microlearning puede utilizarse como apoyo a una formación presencial, por ejemplo para el manejo de software. Antes de la formación, los módulos de microlearning pueden permitir así una introducción a las bases de un software. Una vez impartida la formación presencial, el microlearning también puede ser útil, en particular para formarse en temas más detallados que no se trataron durante la formación presencial. Como habrá comprendido, el blended learning es el ejemplo perfecto de la complementariedad entre la formación presencial y la formación a distancia.
En Lemon Learning, hemos elegido basar nuestra solución en el microlearning y el Learning By Doing para unas formaciones más eficaces. Y si somos tan partidarios del blended learning, es porque nuestra solución responde a un reto fundamental de las empresas: la transformación digital. Pero ¿qué es exactamente lo que ofrecemos?
Nuestra solución es una plataforma de adopción digital (DAP) que permite formar a todos los colaboradores en el uso de los software, y todo ello desde sus herramientas. Guiados paso a paso en cada etapa del manejo de sus herramientas, los colaboradores superan las dificultades tecnológicas y se vuelven más eficientes. Lemon Learning acompaña a sus equipos en tiempo real gracias a guías interactivas accesibles 24/7. ¿El resultado? Sus costes de soporte disminuyen y sus colaboradores navegan con total autonomía: cada uno puede concentrarse en las tareas importantes de su puesto. Y porque un proyecto nunca es tan eficaz como cuando se mide, Lemon Learning también le da acceso a estadísticas que permiten recopilar, analizar y adaptar sus formaciones.
FUENTES
"Les chiffres 2020 du digital learning", ISTF, 2020
Lukas Joseph dirige la estrategia de inbound marketing y adopción digital de Lemon Learning. Explora los usos concretos de las plataformas de adopción digital en las empresas y las tendencias emergentes del sector, combinando marketing de producto, crecimiento B2B y formación de usuarios.